Blog personal de Ángela Beato. Escribo lo que siento. Digo lo que pienso. Procura no tomarme demasiado en serio.

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sábado, 6 de febrero de 2016

Premios Goya 2016: Una excelente cosecha con una pobre taquilla


Hace un par de días por fin pude ver "Truman", la última de Cesc Gay, candidata a hacerse con el premio a la mejor película en los Premios Goya que se entregan esta noche. Me harté de llorar. El realizador, que también ha escrito el guion junto con Tomás Aragay, demuestra un enorme talento para ir narrando una historia realmente dramática de manera contenida y con un punto de humor negro y ácido. Y qué acertada está la dirección de actores y, en especial, la interpretación de Javier Cámara, que levanta a pulso ese papel de amigo que asiste descolocado y con cara de circunstancias al terrible destino que le espera a su colega, y todo con una naturalidad pasmosa. Una mirada, un abrazo, una sonrisa, cada gesto contribuye a hacer avanzar la trama y en ocasiones hasta son suficientes. Hasta el perro resulta natural y adorable. 



Después de verla me parece aún más difícil adivinar quién se merece más la preciada estatuilla. De las cinco que se la juegan también he visto "Un día perfecto", de Fernando León de Aranoa, otro peliculón con reparto y fachada internacional. El cine español de hoy es como el actual vino de Toro, ya no rasca, ya no parece burdo ni provinciano. Se puede medir de tú a tú con cualquier superproducción norteamericana. Benicio del Toro y Tim Robbins conforman una de las más deliciosas parejas del cine y están más que convincentes. También me dejó tocada la historia, los personajes, y me hizo reflexionar sobre el absurdo del género humano, algo que agradezco profundamente, que me hagan reflexionar -digo-.





Y la tercera que también he disfrutado ha sido el debut en el largo de Daniel Guzmán, "A cambio de nada", magnífica ópera prima que augura un prometedor futuro para este principiante al que se le nota que adora el cine. Su película es tierna y dura, incómoda a ratos, próxima y muy real. Una historia para proyectar en los institutos, en residencia de mayores y de obligado visionado para aquellas parejas que deciden separarse y son incapaces de terminar la relación sin pasar sobre los hijos como apisonadoras.


No me ha dado tiempo a ver las otras dos candidatas, "Nadie quiere la noche", de Isabel Coixet, y "La novia", de Paula Ortiz, y es una pena, porque creo que esta última es la que triunfará en la ceremonia de los Goya si se confirman todos los presagios y mantiene el carrerón de reconocimientos que lleva en las últimas semanas. De ambas no puedo más que alabar lo que me ha llegado a través de sus trailers y las buenas impresiones de quienes las han visto, pocos, todo sea dicho. Porque si en algo más coinciden las cinco elegidas, además de en su extraordinaria calidad, es en su discreta recaudación. Salvo "Truman", que sí aparece en el top del ranking de las películas españolas más vistas en 2015, aunque en el puesto número 8 con casi medio millón de espectadores, el resto no han recibido el calor del público que merecían. Por recaudación, "Un día perfecto" ocupa el puesto 11; "A cambio de nada" el 24; la favorita de la crítica, "La Novia", se sitúa paradójicamente en el 30; y "Nadie quiere la noche" se conforma con el 35. Entonces surge la eterna pregunta: ¿Por qué la crítica va por un lado y el público por otro? Y es cuando alguien menciona el caso de "Ocho apellidos catalanes", que ni está ni se le espera en los Goya. 

                  

La que triunfe esta noche tendrá una segunda oportunidad de aumentar los ingresos en taquilla, porque eso de que ganar siempre da oxígeno. La pena es que no puedan beneficiarse todas de esta circunstancia. Si los premios son perversos desde el mismo momento en que parten de un descarte  -como en Los inmortales "sólo puede quedar uno"-, esta edición de los Goya va a ser más injusta si cabe, porque cualquiera de las cinco seleccionadas en la categoría estrella de estos galardones se merecería un maño cabezón y un "entradas agotadas".   

viernes, 27 de noviembre de 2015

Ni Sinsajo ni Arlo. A mí dame Coixet

Muchos trailers tienen más calidad que las propias películas que promocionan. Incluso algunos te cuentan tanto que, una vez vistos, ya no es necesario pasar por taquilla. Hay de todo entre la docena de títulos que se colocan en la parrilla de salida de los estrenos este fin de semana. “Sinsajo. Parte II” será probablemente la película que bata todos los récords este fin de semana, con permiso de los apellidos catalanes, claro. Es la cuarta y última de la saga literaria "Los juegos del hambre" y, al igual que las anteriores entregas, está protagonizada por Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson y Liam Hemsworth. Este género de la ciencia ficción distópica tiene su público, pero a mí particularmente me da mucha pereza.


Entre la oferta de cine familiar, será “El viaje de Arlo” la opción que más elijan los padres con niños. Esta comedia de animación de la factoría Pixar plantea la hipótesis de qué habría sucedido si los dinosaurios no se hubieran extinguido. La respuesta es que probablemente existiría uno muy simpático llamado Arlo que se haría amigo de un humano y viviría un viaje iniciático.


Tenemos también algunas píldoras de cine latinoamericano, como “La calle de la amargura”, una cinta mejicana dirigida por Arturo Rípstein que narra en blanco y negro una sórdida historia real, la del asesinato de dos luchadores profesionales, gemelos y enanos, a manos de dos prostitutas. Rípstein en estado puro.


Otro de estos títulos es “Paulina”, de Santiago Mitre, sobre una joven que decide abandonar una brillante carrera como abogada en Buenos Aires para dedicarse al activismo social en una zona situada entre Argentina, Paraguay y Brasil.


Del cine independiente norteamericano llega “Coche policial”, con Kevin Bacon haciendo de policía corrupto. La historia tiene como punto de partida el hallazgo por parte de dos niños de un coche patrulla abandonado con las llaves puestas. Por supuesto deciden aprender a conducirlo y jugar a los polis. Hasta que su dueño reclama el auto y el cadáver que había transportado en su interior.


“The diary of a teenage girl” es otra producción estadounidense. Se sitúa en el San Francisco de la segunda mitad de los 70, a caballo entre el final del movimiento hippie y el comienzo del punk rock, y bucea en el despertar sexual y artístico de una chica.


Del cine hecho en casa empezamos con los documentales. “Droga Oral” es un experimento en el que Chus Gutiérrez ha hecho pasar por delante de la cámara a un grupo de personas de todas las edades para hablar de sus experiencias con las drogas.


El segundo es “La granja del paso”. Silvia Munt dirige este documental premiado en la SEMINCI de Valladolid con el que se muestra el problema de los desahucios desde el punto de vista de sus protagonistas, los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Sabadell.


Hay también dos producciones modestas españolas: “La Maniobra de Heimlich” es una comedia sobre un escritor que se hace popular con su primera novela, la historia sobre la muerte de su novia atragantada con un trozo de pollo. Sin ningún éxito literario más, diez años después recibe el encargo de adaptar su obra al cine.


Otra española es “Tercer grado”, del director debutante y actor catalán Geoffrey Cowper, con un argumento que promete: Después de pasar la noche con una stripper en su primer fin de semana de permiso carcelario, Mark presencia un ataque a un furgón blindado. Con ayuda de su nueva amiga tratará de recuperar el dinero robado mientras evita a la policía.


Pero de toda la cantidad de títulos que aterrizan esta semana en la cartelera, esta vez me quedo con “Nadie quiere la noche”, la última de Isabel Coixet, protagonizada por la gran Juliette Binoche, que da vida a Josephine Peary, la mujer del explorador Robert Peary. La película cuenta el épico viaje en que se embarcó esta mujer para reunirse con él y compartir la gloria de descubrir el Polo Norte, uno de los lugares más inhóspitos del mundo. Me confieso fan de esta directora, así que seguro que esta vez tampoco me defrauda.